Se cierran los ojos de nuevo,
la ira descargada
borra letras
al otro lado donde no escucho;
quizá hay minutos que son demasiado
o faltan fuerzas
cuando la amistad parece cambiar
y duele;
y yo echo de menos
nuestro estar
sin motivo ni calendarios,
ese compartir
y las risas sucediéndose sin parar;
sé que ha pasado mucho
y yo no he sabido estar a la altura
durante todo este tiempo,
que mis lágrimas cansan ya
y todo parece una carga.
Y yo sólo quiero estar
donde yo soy yo
y cada quien tiene lo suyo
sin guardar silencio;
como en aquella alegría de la huerta tan irónica y bella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario