Apareció con los bolsillos rotos
y su mirada perpetua,
sin nada ni nadie cerca,
tampoco ausente;
se levantó en brazos
sin hablar
con un gesto vacío
y a la vez repleto a su modo
en forma, presente;
ya todo daba igual
y era lo mismo,
un aislamiento alienado
nos atravesó del todo
en un segundo;
miraba por la ventana,
ya no había calle ni gritos,
sólo una pantalla gigante
y la vida dentro.
..." no había calle ni gritos,
ResponderEliminarsolo una pantalla gigante
y la vida dentro".
Genial, Tali!!...Muy bueno...
Gracias! ❤️!
EliminarGracias a ti...🌞🌞
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