Se me han agotado los rincones;
me cansé de la silla del baile,
de las estrellas con pegamento,
de las fantasías a medias
y los corazones estrechos;
en la habitación de al lado
hay una voz callada
que solo mueve los labios
y repite que no escribe cuentos;
y es que el agua no pasa por las cicatrices
cuando no huele a nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario